Sin lugar a dudas
aquel día supuestamente era uno más. Uno más en el que suena el despertador a las 7:00 de la mañana en el que una vez más odias al mundo por exitir, pero de todas formas te levantas. se vistió como una autómata mordisqueó una pieza de fruta y subió al coche. en el vehiculo miraba a la nada mientrás que escuchaba la radio de fondo y evitaba entablar cualquier conversación con su progenitor. después posó el pie en el asfalto y caminó hacia el instituto. saludó a unas cuantas personas y se sentó en su sitio, sacó el material escolar y esperó a que comenzara la clase. estaba tan dormida que a veces se preguntaba lo que llevaba puesto como diablos había llegado hasta allí.
Pero aquel día, especialmente, se sentía como en otro mundo muy lejos del resto de compañeros y todavía más del temario del día. estaba en otra parte, aunque eso no era de extrañar porque muchos opinaban que era una persona hermetica y que se pasaba el día en su mundo. pero el problemo es que ni ella misma sabía donde pasaba aquellas horas muertas y que era lo que la separaba de aquel mundo donde todo se podía percibir.
en la horas del recreo hablaba con unos y con otros sin estar demasiado definida en ningun grupo. a veces oía como cuchiheaban entre las demñas chicas aquellos secretos que tienen todas las adolescentes. a ella eso le hacía sentirse mal, no era que le importasen demasiado al contrario. pero se sentía incómoda porque una vez más estaba apartada. se consolaba diciendo que sus verdaderas amigas estaban lfuera de ese edificio, lejos de las aulas y los examenes.
Sin lugar a dudas, ella estaba muy lejos.
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